Días de fútbol desde la grada blanca

La gran mayoría ve los partidos de fútbol desde su casa o en el bar con los amigos o familiares. Pocas personas son las que pueden permitirse irse a los estadios de futból como el Santiago Bernabéu.

Desde hace casi dos temporadas que trabajo en el estadio del Santiago Bernabéu. Mucha gente le parecerá todo un privilegio. No niego eso, pero he de reconocer que a menudo es duro, ya sea por las condiciones meteorológicas o por hinchas que van a ver a su equipo.

Copa del Rey 2012, Real Madrid vs Alcoyano

Una noche fría y con poca emoción se tuvo el martes 27 de Noviembre en el Santiago Bernabéu. Un partido demasiado tarde para ser entre semana por culpa de las televisiones y los aficionados siguen asistiendo. Una calefacción insuficiente. Demasiados errores que ni siquiera la victoria del equipo local merecen la pena.

Desde el momento que me levanté el martes 27 de Noviembre como siempre, a las 6:50h de la mañana, sabía que iba a ser un día duro, pero no me podía imaginar cuánto. Lo sabía, iba a llegar a casa tarde. Lo sabía, haría más frio de lo normal. Lo sabía, iba a trabajar 12 horas (de sol a sol, o de luna a luna). Los sabía, habría mucha gente en el partido debido a al precio reducido de las entradas.

Al acabar mi primera jornada laboral del día, me dirigí al estadio Santiago Bernabéu. La cortante brisa que se sentía hasta entrada del recinto hacía indicar que lo pasaría mal ese partido, sin embargo, me engañé a mi mismo convenciéndome de que era exageraciones mías, por el contraste por la salida del metro. El revuelo en las taquillas para comprar las entradas indicaba que, en efecto, el estadio iba a estar bastante lleno.

Una hube accedido por la puerta de servicio, fiché y me dirigí a fichar. El frío empezaba a calar, así que me preparé para mi segunda jornada de trabajo en ese día. Unos leotardos de lana debajo de los vaqueros, una camiseta térmica debajo del polo negro y una bufanda y guantes gruesos. Para terminar de forrarme bien de ropa, el abrigo que siempre ofrece la empresa, no es de lo mejorcito para abrigar, pero al menos es un buen cortavientos.

Casi inmediantamente después de revisar los sectores del tercer y cuarto anfiteatro sonó el timbre de apertura de puertas al público, 10 minutos antes de lo establecido. Al cabo de un rato, los grupos de chavales, familias, peñas... empezaron a subir como ríos de gente. La gente, en general, se quejaba de que no estuviera encendida la calefacción de las gradas siendo las horas que eran y las temperaturas tan bajas. La organización del Real Madrid no tuvo la decencia de encenderla hasta que el árbitro dió el pitido de inicio del partido. Tanto los aficionados, como la gente que trabaja esa noche, se sentían muy incómodos en esa situación.

En el transcurso de la primera parte pensé que no sería capaz de soportar todo el partido. Me dolían las manos al transpasar el frío mis guantes, no había manera de calentarlas. Los pies apenas los sentía, haciéndose notar únicamente el dolor de llevar de pie tanto tiempo. Cada vez que soplaba un poco de brisa, era como si miles de cuchillas pasaran rozando por mi rostro.

A parte de las condiciones meteorológicas adversas en esta primera parte, el encuentro entre el Real Madrid y el Alcoyano fue de lo más aburrido. Casi ninguna ocasión de gol y los jugadores erraban demasiado en sus jugadas. Probablemente también les afectaba el ambiente gélido.

La segunda parte, lejos de que el tiempo mejorara, fue más amena. Más o menos adaptados al malestar, los asistentes pudieron disfrutar de los tres goles del Real Madrid. El primero de Di María en el minuto 71 (1-0), el segundo y el tercero de Callejón en los minutos 89 (2-0) y 92 (3-0), respectivamente, dejando un resultado final de tres goles a cero.

Una vez que el ábitro pitó el final del partido, la gente salió a tropel. Muy pocas personas se quedaron para hacerse la última foto de rigor con el estadio blanco de fondo, ya sea por la hora a la que terminó el encuentro, o porque, la organización apagó la calefacción nada más que el árbitro indicara que había terminado el encuentro.

Me da la impresión de que el mundo del fútbol está cada vez más manipulado por las televisiones, adaptando el calendario y las horas de los eventos a su propio beneficio. No se tiene encuenta a la afición ni a los propios jugadores. Creo que los aficionados deberían de tomar medidas para presionar a la insensibles televisiones de que ellas no tienen el control.

El siguiente partido en casa es el de Liga contra el Atlético de Madrid. Todo un derbi que estaré encantado de volver a comentar.

¡Hasta la próxima!