Días de fútbol desde la grada blanca

La gran mayoría ve los partidos de fútbol desde su casa o en el bar con los amigos o familiares. Pocas personas son las que pueden permitirse irse a los estadios de futból como el Santiago Bernabéu.

Desde hace casi dos temporadas que trabajo en el estadio del Santiago Bernabéu. Mucha gente le parecerá todo un privilegio. No niego eso, pero he de reconocer que a menudo es duro, ya sea por las condiciones meteorológicas o por hinchas que van a ver a su equipo.

Copa del Rey, ida de cuartos del Real Madrid vs Valencia

¡El Real Madrid da un paso más para acercarse a la final de la Copa del Rey! Una noche victoriosa y gélida. A pesar del frío la afición fue fiel y acudió al encuentro, por lo que el estadio estuvo prácticamente al completo. Con los ánimos arriba, la grada animaba y celebraba cada uno de los goles como de la final se tratara. Por supuesto, adelantar la hora respecto a la última jornada de Copa también ayudó a la afluencia de gente.

Aunque se oían rumores de que este partido de cuartos de ida iba a pasar bastante desapercibido, y, de que la asistencia no iba a ser nada del otro mundo, la agitación dos horas antes del encuentro entre el Real Madrid y el Valencia les quitaban crédito. Grupos de reventas merodeaban la zona de las taquillas intentando ganar beneficios con los rezagados o despistados de última hora ofreciendo buenos asientos cerca del césped. Además, habían colas en las taquillas para sacar las entradas. Prácticamente estaban montados todos los puestos de chucherías, bufandas y otros motivos del encuentro.

En cierta manera, hubo suerte respecto a la meteorología, ya que no hubo precipitaciones. Pero el viento helado hacía muy difícil el trabajo en los anfiteatros tercero y cuarto del fondo este. Había habido otras noches en el que el termómetro ya se encontraba rozando los cero grados. A las 20:00h no harían más de seis, pero la sensación térmica era horrorosa. Agradecía haberme puesto, a parte de los leotardos y la camiseta térmica, otro par de calcetines gordos, aún así, mi mayor preocupación seguían siendo los pies. Habiendo previsto lo peor, tomé tres hojas de periódicos para cada zapato, haciendo una suela aún más impermeable ante el helor que irradia normalmente el suelo de hormigón.

Cuál fue mi sorpresa cuando me percaté que había perdido uno de mis mullidos guantes. Perfecto, a parte de quedarme sin la sensibilidad de mis pies al acabar la noche, también me iba a quedar con una mano prácticamente inutilizada.

Una vez abiertas las puertas al público la gente iba entrando gota a gota. Desde las 19:50 que se facilitó el acceso a la afición, fue constante la llegada de más y más gente. De hecho, se tuvo que acomodar a personas que llegaron pasados los 40 minutos del inicio del partido. ¿A alguien más le parece tirar un poco el dinero?

Muchas personas solicitaban que se encendiera la calefacción de las gradas antes de tiempo, pero los que estamos allí no podemos hacer gran cosa. El yugo de la dirección del estadio toma las decisiones, y, sí o sí se acatan, sin apenas flexibilidad. En ese aspecto la gente se encontraba algo incómoda. De nuevo vuelvo a preguntar de manera retórica, ¿Qué problema habrá de poner los calefactores 20 minutos antes de lo normal? No sólo por los trabajadores, si no también por los socios que van allí y se gastan su dinero. Una vez empezado el partido y activada la calefacción, fue bastante desconcertante notar que el calor apenas daba a basto por el viento que castigaba a todo el fondo este.

Sobre el partido en sí, se podría dividir en tres etapas. Para empezar, prácticamente toda la primera parte, el Real Madrid se le notaba seguro y activo, con ganas de ganar, no era su fútbol elegante de antaño, pero sí que parecía que brillaba. Hasta que Benzemá, en el minuto 37, hizo el primer gol (1-0). Después, hasta el final de la primera parte hasta más de la mitad de la segunda fue un poco aburrido. Ambos equipos no estaban acertados. Muchos tiros fallados a portería. La afición terminó por corear a Cristiano Ronaldo para darle su apoyo y que no se rindiera, ya que, sin descanso, probaba meter la pelota en la portería contraria. Finalmente, Guardado en propia puerta, hizo que llegara en el minuto 73 el segundo gol a favor de los blancos (2-0). En este punto, parece que todos se vinieron arriba y luchaban como locos por el tercer gol para hacer más cómodo el partido de vuelta, en casa del Valencia. Aunque cuando el árbitro pitó el final del partido todo fue en vano y ese tercer gol no llegó.

Esta jornada de cuartos ha dejado al Real Madrid en buen lugar, ahora está en su mano no dormirse ni flojear en Valencia.

El próximo partido en casa es el 27 de Enero, una buena fecha, y la hora todavía mejor, a las 12 de la mañana. ¡Hasta entonces!