Días de fútbol desde la grada blanca

La gran mayoría ve los partidos de fútbol desde su casa o en el bar con los amigos o familiares. Pocas personas son las que pueden permitirse irse a los estadios de futból como el Santiago Bernabéu.

Desde hace casi dos temporadas que trabajo en el estadio del Santiago Bernabéu. Mucha gente le parecerá todo un privilegio. No niego eso, pero he de reconocer que a menudo es duro, ya sea por las condiciones meteorológicas o por hinchas que van a ver a su equipo.

Real Madrid vs Athletic, jornada 12 Liga BBVA

Una sobrada victoria del Real Madrid que se ha hecho muy amena. El partido ha estado emocionante a pesar de la ventaja del equipo blanco sobre el Athletic. Prácticamente con el estadio al completo, personas de todas las partes del mundo han podido disfrutar una la victoria con cinco goles a favor y uno en contra de los merengues.

Desde que me había levantado este sábado de la jornada 12 de la liga, en la que el Real Madrid jugaba en casa, no había parado de llover. Ya me había preparado todos mis ropajes para combatir el frío y la humedad que existe en esas épocas del año en el estadio del Bernabéu. Camiseta térmica de manga larga, leotardos, bufada y guantes bien gruesos. Para los pies, bueno, suelo utilizar el viejo truco de abuela que consiste en meterse papeles de periódico en los zapatos. Cuando me lo dijeron, me parecía una verdadera tontería, pero no perdía nada por probarlo y al hacerlo, me daba cuenta de que estaba equivocado, el frío no cala tanto en el zapato, muy útil.

Cuál fue mi asombro que al salir a la calle la temperatura era considerablemente mas suave de lo que me imaginaba. El viento no cortaba la cara y las manos como si fueran cuchillas y la lluvia era ya prácticamente inexistente. Una vez que llegué al concurrido estadio un poco menos de diez minutos antes de fichar en el puesto de trabajo, la temperatura continuaba igual de suave y a pesar de que había un cielo encapotado, no aparentaba amenaza de lluvia. Por lo tanto, ya dentro del estadio, decidí que con la camiseta térmica tendría más que suficiente para esa tarde-noche. La bufanda y los guantes también los llevé puestos, ya que la altura más alta del gallinero tiene una fría brisa de los más traicionera y siempre me congela las manos y la cara.

En el minuto primero de la apertura de puertas la gente entraba ya en un río constante. En toda la temporada había visto que el estadio se fuera llenando tan rápido, estaba muy convencido de que hoy habría un completo de localidades. Poco me equivocaba, apenas se veían huecos en los diferentes sectores del estadio, estando sobre todo en la primera planta, dónde se encuentran la mayoría de los socios. Probablemente la hora del encuentro ayudaba a que tanta gente acudiera al estadio. Ir a ver un partido a las 10 de la noche es como ir al cine, a las 12 ya has salido para volver a casa.

Las dos primeras horas se me pasaron rapidísimo, no sé si porque estuve esforzándome en que mi inglés fuera el más perfecto posible o por las varias incidencias de supuestas entradas duplicadas que luego sólo consistía en el error de un aficionado.

Una vez que empezó el partido, no pude ver los dos primeros goles del Real Madrid. El primero fue en el minuto 12, en el que aún seguían entrando parejas, familias, grupos e incluso una peña no muy de acuerdo de los asientos que les había facilitado su presidente. El tercer gol del Madrid efectuado por Benzema llegó en el minuto 32 que sí fui capaz de ver. Antes de que terminara la primera parte, el Athletic fue capaz de marcar un tanto en el minuto 42. Personalmente, me dejó un sabor agridulce porque pensaba que el partido podría ganarse sin ningún tanto en contra. Me pareció que ese error del Madrid fue producido por una excesiva relajación al estar terminando prácticamente el primer tiempo.

El segundo tiempo aún tenía guardadas un par de sorpresas. La primera un gol de Ozil en el minuto 46 y la segunda en el minuto 72, en el que Khedira sentencia el partido y le da una victoria bien sobrada merecida al Real Madrid. Al final, cuando el árbitro pitó el final del partido, en el marcador se podía ver el 5-1 a favor del equipo local.

Ante el último gol del Madrid, mucha gente empezó a abandonar el estadio al percatarse que el partido estaba más que sentenciado. Pero al terminar el encuentro, casi al mismo tiempo que el árbitro pitaba el final, la gente se levantó como con un resorte para desalojar el estadio. Como la última vez, en cinco minutos aproximadamente ya no quedaba apenas una alma en todos los sectores. Siempre hay algún grupito haciéndose fotos, pero seguridad les invita con mucha alegría a que terminen cuanto antes y que salgan.

El próximo partido es de la Copa del Rey en el que asistiré y escribiré mi experiencia. Espero que el precio tan bajo de las entradas y el horario intempestivo del encuentro no hagan la tarde demasiado dura.

¡¡Gracias a todos por leerme y os espero hasta la siguiente!!