Días de fútbol desde la grada blanca

La gran mayoría ve los partidos de fútbol desde su casa o en el bar con los amigos o familiares. Pocas personas son las que pueden permitirse irse a los estadios de futból como el Santiago Bernabéu.

Desde hace casi dos temporadas que trabajo en el estadio del Santiago Bernabéu. Mucha gente le parecerá todo un privilegio. No niego eso, pero he de reconocer que a menudo es duro, ya sea por las condiciones meteorológicas o por hinchas que van a ver a su equipo.

Real Madrid vs Juventus, jornada 3 Champions League

De nuevo de vuelta a la catedral blanca. Hacía ya casi un mes que no la pisaba. Me sentía espectante ante lo que me podría encontrar, pero el final de la noche acabó con experiencias nuevas y una victoria que supo a poco

Después de la penosa experiencia de la última vez, volví el pasado miércoles al Santiago Bernabéu. Al haber faltado a un par de partidos, había perdido mi puesto habitual, por lo que me ubicaron casi a pie de campo, por la zona VIP. Desde luego no tiene nada que ver con el fondo norte, ni con el gallinero.

El tipo de aficionado que acude a ver los partidos es de dos tipos. El socio de pura cepa, totalmente entregado a su equipo al cien por cien. Por otro lado,y no necesariamente excluyente con lo anterior, gente de alta posición social o con un alto poder adquisitivo. Pero ya sea de un tipo u otro, ninguno deja una mísera propina.

Sobre lo más destacado del partido, sólo son los goles que se produjeron. Cristiano Ronaldo marcó el primer gol nada más empezar el partido, en el minuto 4' (1-0). No mucho después Llorente, jugador del Juventus, empató el marcador en el minuto 22' (1-1). Sin embargo, Cristiano Ronaldo volvió a dar al Real Madrid una alegría con un segundo gol de penalti en el minuto 29' (2-1). Y así se quedaría el marcador hasta el final del partido.

Lo bueno, de estar trabajando abajo del todo del estadio, es que se sale antes. Tanto porque la afición deja antes sus localidades y porque el recorrido de salida del estadio es más liviano.

De todas formas, vuelvo a reivindicar que los horarios de los partidos de fútbol en este país son penosos. De hecho, al próximo me va a ser imposible asistir. Y animo a todos aquellos que opinen igual que yo, que no vayan a los partidos ni lo vean por la televisión como manera reivindicativa.

No dejemos que las televisiones manipulen nuestras vidas ni planifiquen nuestro tiempo.