Días de fútbol desde la grada blanca

La gran mayoría ve los partidos de fútbol desde su casa o en el bar con los amigos o familiares. Pocas personas son las que pueden permitirse irse a los estadios de futból como el Santiago Bernabéu.

Desde hace casi dos temporadas que trabajo en el estadio del Santiago Bernabéu. Mucha gente le parecerá todo un privilegio. No niego eso, pero he de reconocer que a menudo es duro, ya sea por las condiciones meteorológicas o por hinchas que van a ver a su equipo.

Real Madrid vs Mallorca, Jornada 28 Liga BBVA

Tanto el día como el partido empezaron muy grises. Un encuentro en el que la incertidumbre, y en cierto modo, también la desilusión, se abrió paso durante todo el primer tiempo en el que el equipo blanco estuvo muy flojo. Todo quedó en un susto y hubo final feliz. La asistencia de la afición al partido no es algo que se pueda destacar, salvo por su carencia.

Una tarde bastante despreocupada es la impresión que me daban las inmediaciones y los trabajadores del Santiago Bernabéu. Posiblemente la influencia del encapotado día en el que se celebraba el partido fuera la razón para ello. O bien, que las ganas para trabajar estaban de puente. Yo llegué justo a la hora de la citación establecida por la empresa, a las 18:00h. Fiché y me fui a preparar para soportar cualquier inclemencia meteorológica que se pudiera producir durante el transcurso de mi jornada laboral.

Una vez más, en la reunión de los integrantes de la acomodación, parking y ascensores, el 'jefacísimo' volvió a insistir que debíamos de hacer bien nuestro trabajo, que la organización el Real Madrid nos estaba observando para sacarnos cualquier tipo de defecto. Pues bien, puedo decir un par de defectos a la propia organización de dicho Club. El primero, como siempre, que la remuneración a sus empleados es ridícula, llegando casi al absurdo, parece que no se dan cuenta que sin nosotros, no sería posible que los partidos fueran posible. La segunda es que no proporcionan los instrumentos adecuados para llevar a cabo el trabajo. Un ejemplo de ello fue la falta de petos para todos los acomodadores, por lo que nuestra empresa tuvo que poner de su propia cuenta algunos que se utilizaban en los partidos de Champions League.

La asistencia al estadio por parte del público no fue demasiada. Sobre todo gente turista que venía con familiares o, básicamente, a conocer el estadio. Incluso se echó en falta la asistencia de algunos socios que suelen venir todos los partidos. Aunque sinceramente, pagar la entrada más barata por 55 euros, no me parece lo más normal para un Real Madrid - Mallorca.

El transcurso del encuentro entre los dos partidos fue de lo más normal y tranquilo. Hubo muchos goles. El primero fue del Mallorca en el minuto 6 (0-1), por parte de Nsue. Para tranquilidad de la afición blanca, Higuaín consiguió empatar el partido en el minuto 14 (1-1). Pero el Mallorca estaba muy luchador en esta primera parte y se volvieron a adelantar con un tanto en el minuto 21 (1-2), producido por Alfaro. El Madrid se fue al descanso perdiendo y dejando un mal sabor de boca. Sobre todo por el portero que suple a Casillas. Se le notaba bastante patoso y el resto del equipo tampoco estaba muy fino.

En la segunda parte las cosas cambiaron a mejor. Cristiano Ronaldo marcó en el minuto 51 (2-2) logrando empatar el partido. Unos instantes después en el minuto 54 Modric marcó un golazo de los que te dejan con la abierta (3-2). Pero la cosa no se quedó ahí, tres minutos después, el minuto 57 Higuaín volvió a marcar (4-2). La guinda del partido llegó cuando Benzemá sentenció aun más el encuentro en el minuto 92 con otro tanto (5-2).

El partido como tal, al principio fue soso y preocupante respecto al equipo blanco, pero lo resolvió de manera muy positiva en la segunda parte.

Para el siguiente partido, que es de Champions, espero que no nos den sustos como estos, ya que se juegan mucho más que en un partido de Liga.

¡¡Nos leemos pronto!!