Foster´s Hollywood, Parque Sur, Leganés

Ensalada Santa Mónica

Hacía unos meses que no iba a comer a un restaurante de este tipo. La experiencia estuvo muy lejos de ser buena y para nada era lo que recordaba. Platos escasos, casi insípidos.

El pasado sábado fui a comer a un restaurante de la cadena de comida americana Foster's Hollywood que se encuentra en el Centro Comercial de Parquesur, en Leganés. Siempre que he ido a establecimientos de esta cadena, he tenido experiencias bastante agradables, pero esta vez, nunca me he arrepentido tanto de comer fuera de casa.

A opinión personal, el plato estrella es la Ensalada Santa Mónica. Una buena montaña de varios tipos de lechuga, sobre la que descansan una variedad de quesos rayados, baçon frito y fingers de pollo troceados.Todo ello se puede aderezar con varias salsas, pero para mí, la de Mostaza y Miel es la ideal para este plato.

Normalmente, cuando me pido este plato, no soy capaz de pedir postre de lo satisfecho que me deja, pero en esta ocasión la cantidad era nimia e insípida. La lechuga estaba lejos de ser fresca, la calidad brillaba por su ausencia. La presentación penosa y descuidada. Los recipientes de las salsas dentro del plato, cuando deberían de servirse en un plato pequeño aparte. Un plato bastante asqueroso, menos mal que había poco que comer.

Al quedarme con hambre, opté por elegir unos nachos, uno de los entrantes de la carta. Otro gran error. El plato, cuya presentación aún era peor que el de la ensalada, parecía un revuelto de todos los ingredientes. Los nachos estaban blandos y las salsas que lo acompañaban apenas se distinguían. Un detalle muy feo, es que, si uno quería guacamole, debía de cogerlo con un precio adicional.

Comentarios a parte para el estado y servicio del local. Muy sucio, descuidado y los empleados no hacían mucho por mejorar su estado. Un personal seco y sin ninguna gana de trabajar. Desde luego, muy lejos de lo que yo recordaba de las otras veces que he ido a Foster's. Un detalle también bastante feo, es el timo de los recipientes para las salsas con la mitad de fondo. Parece que hay salsa suficiente, pero en realidad son la mitad de dichos recipientes, vamos, todo un timo.

Al final, dos platos y un par de refrescos, más de 30 euros. Me sentí engañado y estafado. Salí con hambre de un restaurante de comida americana, muy desconcertante. Desde luego, ni recomiendo, ni volveré a ir a este restaurante. Pero no pierdo la esperanza en la cadena, porque creo que, con una buena cocina y un servicio aceptable, puede ser un referente.