Mens sana in corpore sano

El equilibrio entre la mente y el cuerpo lo considero algo imprescindible para conseguir las metas u objetivos que nos hemos marcado. En este camino que es la vida, hay que dedicar tiempo a nosotros m

Un cuerpo diez es algo que la gran mayoría desearía tener. Independientemente de los estereotipos sociales o lo que nos quieran imponer. Ya desde los griegos, tener un cuerpo musculoso y atlético era signo de respeto. Pero, igual que una manzana con una piel lisa y brillante puede tener dentro gusan

La salud mental y física deben ir a la par

Para abrir este blog me ha parecido conveniente dedicar la primera entrada a explicar un poco por qué es importante tener un equilibrio entre mente y cuerpo. Una cosa no puede vivir sin la otra. Su dependencia es tal que toda acción en una parte afecta inmediatamente a la otra.

Llevo haciendo deporte de manera constante desde los trece años hasta hoy. Sobre todo deportes acuáticos como natación o waterpolo, que han ocupado la mayor parte de mi vida deportiva profesional. Pero también me resulta muy reconfortante hacer excursiones por la montaña, bicicleta, tanto al aire libre como spinning, clases colectivas de tonificación y relajación, etc...

Además, he tenido la suerte de poder estudiar toda mi vida. Colegio, instituto, universidad, investigación... no he dejado de aprender, de obtener más conocimiento y sabiduría. De alguna manera lo necesitaba.

Al principio no sabía muy bien como funcionaba esto de mantener el equilibrio de cuerpo y mente. ¿Debía de matarme a entrenar? ¿Encerrarme en una biblioteca a estudiar durante horas y horas? ¿Todo esto debía de hacerlo solo?.

Si entrenaba hasta más allá de mis límites físicos, luego no tenía la capacidad necesaria de concentración para que mi mente funcionara, razonara y asimilara toda la información que se me ofrecía. Solo centrarme en entrenar me embrutecía, me hacía tener la cabeza nublada y me costaba razonar de manera ágil. Mi cuerpo podía aguantar cada día más pero mi mente no lo ayudaba a alcanzar a conseguir el siguiente objetivo. Estar todo el día estudiando, sentado, sin ninguna actividad física, hacía que mi cuerpo se resintiera, se volvía fofo y blando. Subir tres plantas de escaleras me producía jadeos. Dejaba de gustarme a mí mismo, todos tenemos nuestro pequeño (o no tan pequeño) orgullo, y no me sentía contento al ver lo que me estaba pasando. Necesitaba encontrar un equilibrio. Una manera de abarcarlo todo y alcanzar mis metas.

Me paré a pensar. El tiempo es el gran enemigo. Hay que exprimirlo al máximo y cuadrar cada hora para poder llegar a todo. Para organizarse hay que pensar cómo hacerlo. Para pensar es necesario tener la mente despejada. Para tener una mente despejada hay que descansar. Para descansar lo necesario para un rendimiento óptimo hay que entrenar lo que el cuerpo es capaz de asimilar de manera sostenible. Así, de forma iterativa, lograba poco a poco trabajar mi cuerpo y mi mente de manera sincronizada.

A parte de los entrenamientos físicos y el estudio, es muy importante la filosofía de vida que hay que tener. Un cuerpo sano, también, es aquel que se alimenta como es debido y no es castigado por sustancias tóxicas. Comer alimentos naturales, como frutas y verduras, carnes y pescados en su justa medida y no abusar de alimentos industriales, ayuda a la hora de sacar todo el partido a nuestro organismo. Lo mismo se puede aplicar para la mente. La humildad y la sana competitividad en uno mismo nos ayuda a que, aunque podamos fracasar en algún momento, no nos demos por vencidos fácilmente y sigamos luchando por mejorar.

Hasta ahora sólo he comentado mi experiencia personal a grandes rasgos. No tengo la verdad absoluta, y quizá no sea aplicable para todos, pero creo que este blog podría ayudar a otras personas que estén un poco perdidas para lograr el equilibrio entre cuerpo y mente que antes he comentado.

En las publicaciones siguientes me gustaría centrarme en temas como entrenamientos, formas de relajación o qué pasos podrían venir bien y cuáles son los errores que surgen comúnmente.

"Como siempre: Lo urgente no deja tiempo para lo importante." (Mafalda)

palaspro - Editado el 12/12/2012