Sueños intencionadamente imposibles - h2ocrystal avatar_usuario

Cuando pienso en la cantidad de cosas que me gustaría hacer, ir a ver, conocer y experimentar, espero no estar yendo más allá de mis propias limitaciones.

El orgullo, un arma de doble filo

20/03/2013 - h2ocrystal

Como en muchas cosas, tanto el excedente como la carencia puede llegar a ser fatal. Con algo tan característico en el ser humano como el 'orgullo', hay que tener mucho control y administrarlo de la manera más sabia posible, no sólo por lo que los demás piensen de nosotros, si no, además, por nuestra propia felicidad.

La soberbia, el orgullo, tienen significados positivos y negativos. Está presente en las especies animales que se hacen llamar 'racionales' (es decir, la especie humana). Ha sido motivo de enfrentamientos desde el nivel personal, trasladados a pequeños roces o discusiones, hasta guerras entre países con consecuencias terribles. Pero gracias al orgullo también se han obtenido grandes logros, ya sea en la medicina, en la filosofía y en la tecnología. Como aclaración para el resto del artículo, se quiere dejar a parte todas las teologías y cualquier tipo de relación que tengan sobre este concepto.

Lo negativo del orgullo o la soberbia tiene una correlación directa a los extremos de ambos. Cuando el extremo es por un excesivo orgullo, conlleva a la sobre valoración de uno mismo respecto al resto de personas, incita a valorarse demasiado, creyéndose capaz de hacer cualquier cosa por encima de los demás e incluso de sus propias capacidades, de las circunstancias o mejor dicho los contratiempos que se presenten. Esta idea deriva directamente en que la persona orgullosa ponga en detrimento a las demás personas, debido a que piensa que sus capacidades o que su valor no equiparan al suyo, lo que se considera arrogante.

En contraposición, la falta de orgullo, también puede considerarse como una falta de amor propio, que conlleva a no valorarse lo suficiente y ser pisoteado por otras personas, ya sea en el marco ético o moral.

Por suerte, los aspectos positivos del orgullo son más que los negativos. El mismo filósofo Nietzsche, declara que: "la soberbia es una virtud elevada, propia de hombres superiores, la cual conduce a una honestidad absoluta consigo mismo (lo cual hace imposible cualquier trampa o acto deshonesto), valentía y superación constante siempre buscando estar por encima de los demás y no ocultarlo ante nadie en aquello y en todo". Muchos científicos y estudiosos han conseguido grandes logros, por su orgullo y amor propio, lo que les ha empujado a no rendirse pese a las inclemencias o los errores.

El orgullo es muy positivo también cuando se habla de la autoafirmación y reivindicación de lo que uno es y del grupo o colectivo al que se pertenece. En la actualidad, el colectivo más representativo de ello son los homosexuales, que tienen un día al año en el que, de manera global, reafirman y defienden sus derechos. Otro colectivo que también se hace notar es el de los 'frikis' o geeks, tiene un día en homenaje a su 'Orgullo friki'.

La soberbia juega un papel muy delicado en las relaciones personales, amorosas, de amistad o profesionales. Un intento de estar por encima descalificando a los demás conlleva al rechazo de esa persona. Pero si se sabe gestionar o dar a entender de manera 'humilde', aunque ambos términos son como el blanco y el negro, puede llegar a ser enriquecedor y llevar a un reconocimiento de la persona.

Cuando se dice que alguien es orgulloso, no tiene porqué significar algo malo o descalificador. Es un prejuicio bastante extendido y animo a todo el mundo que, por amor propio, en el momento que lo requiera, se intente tragar el orgullo, y así, poder vivir sin el sufrimiento que produce la soberbia, en el resto y sobre nosotros mismos.

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