Sueños intencionadamente imposibles - h2ocrystal avatar_usuario

Cuando pienso en la cantidad de cosas que me gustaría hacer, ir a ver, conocer y experimentar, espero no estar yendo más allá de mis propias limitaciones.

Padres y madres de voluntad

19/12/2012 - h2ocrystal

Aún soy joven para saber lo que es ser padre y, la verdad, espero no recibir la "llamada de la naturaleza" hasta dentro de varios años. Admiro a padres y madres que, sacando fuerza de flaqueza, son capaces de llegar a casa después de un día agotador y tienen una sonrisa para sus hijos y su pareja.

Aún me queda un tramo para llegar a la tercera década de edad y prefiero escuchar las experiencias de mis compañeros o amigos, porque soy consciente de que cuando menos me lo espere, me serán necesarias para afrontar mis propias experiencias. Un tema que está apareciendo mucho a mi alrededor es el de los hijos. Padres primerizos o que al año, o dos años después de haberlo sido, se atreven a repetir con una segunda criatura.

En efecto, digo atrever, porque, sinceramente, la idea de tener un niño para mí es algo inconcebible. No me considero una persona irresponsable, pero tener a mi cargo a un ser humano tan pequeño, indefenso... se me escapa de mis posibilidades actuales. El lector puede llamarlo inmadurez psicológica, que no me ha llegado la "llamada de la naturaleza" o miedo. En realidad creo que es una mezcla de todo eso, porque tengo la creencia de que mi persona debe de asentar unas bases sólidas. No me refiero a lo económico ni a lo material, sino a algo dentro de mí, de mi cabeza.

Sin embargo, valoro y admiro muchísimo a las madres y a los padres que, a pesar de sus dificultades, después de un día agotador o de un estado de ánimo lapidado son capaces de llegar a casa con una sonrisa para sus hijos y su pareja. Esos progenitores que trabajan de sol a sol, luchando para que a sus hijos no les falte de nada, merecen el más alto de los reconocimientos.

Padres o madres que ya han pasado el décimo lustro están trabajando y vuelven a empezar a estudiar, ya puede ser por realización personal o por ir más lejos en su carrera profesional. Padres y madres que hacen las labores de la casa día a día. Padres y madres que a veces la rutina los tiene contra las cuerdas. Pero que desde luego, estos padres y madres, exprimen el tiempo para poder dedicárselo a sus hijos y a su familia.

Muchas veces están agotados, creen que van a desfallecer, pero no lo hacen, hay algo que los empuja. Es la 'voluntad'.

Considero que la voluntad es la mayor de las fuerzas de la que puede valerse una persona. No todo el mundo nace con esa capacidad. A base de esfuerzo, vivencias y superación es posible reforzarla. Este refuerzo se produce al querer alcanzar una meta que proporcionará felicidad a esa persona. Y qué mayor alegría y satisfacción para unos padres es ver que su hijo, el mayor proyecto de sus vidas, prospera. Sale adelante y hacen de él una gran persona que será capaz de ser tan bueno, o aún mejor progenitor para su descendencia.

A todos esos padres y madres, gracias por no flaquear y que vuestra voluntad siga siendo inquebrantable.

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